Rehabilita y Reforma.  Servicios de Arquitectura y Urbanismo

Blog

Lesiones en cerramientos relacionadas con la presencia de agua. Humedades. Diagnóstico.

Hoy vamos a hablar de aquellas lesiones que pueden afectar a nuestros cerramientos causadas por la presencia de agua, es decir, las humedades, y que debido a las bajas temperaturas y mayores precipitaciones, suelen manifestarse durante el invierno.

La aparición de humedades es algo bastante común y son un problema más grave de lo que parece si no se tratan, ya que conllevan diversos problemas que pueden afectar a la estética, la habitabilidad e incluso a las condiciones de servicio de la edificación.

El agua interviene en muchos procesos patológicos que juegan un papel muy importante en la durabilidad de los materiales y, por extensión, de las estructuras y elementos constructivos.  Estos se deterioran de diversos modos, física y químicamente. A continuación veremos cómo, en cada caso, estos se ven alterados.

Los elementos constructivos pueden sufrir pérdida de material por desgaste o por la disolución de partículas, fisuración interna a causa de las sales, etc. Los elementos armados (pilares o forjados, balcones, cornisas, etc.), pueden sufrir corrosión si el agua penetra hasta las armaduras. Éstas al oxidarse aumentan de volumen y esto provoca la fisuración del material que la rodea, viéndose más favorecida la entrada de agua y acelerándose el proceso de deterioro. Finalmente, puede llegar a la pérdida de estabilidad del elemento o desprendimiento de elementos “sueltos” por falta de adherencia, y ocasionar un peligro si estos dan a la vía pública.

Lo mismo ocurre en lugares donde hay heladas pues el agua en estado sólido ocupa mayor volumen.

armadr

 

Por otro lado, no olvidemos que la presencia de humedades supone un problema de habitabilidad y confort en el interior de las estancias, más si éstas van acompañadas de hongos, perjudiciales para la salud. Además, habrá un consumo extra de energía para poder conseguir esas condiciones térmicas óptimas.

El procedimiento a seguir cuando nos enfrentamos a ellas es el mismo que el que debemos aplicar para el resto de lesiones:

  1. Un adecuado diagnóstico conforme a un estudio exhaustivo de las lesiones y elementos externos ante los que nos encontramos.
  2. Eliminación de la causa que está provocando la lesión, para asegurarnos que ésta no vuelva a aparecer una vez reparado el elemento.
  3. Reparación de la lesión.

Esquema

En esta entrada nos vamos a centrar en el primero de estos puntos, el diagnóstico. Para conocer las reparaciones de cada tipo de humedades puedes leer Lesiones en cerramientos relacionadas con la presencia de Humedad. Reparación o Humedades de capilaridad. Reparación.

Tipos de humedades

Las humedades pueden aparecer por problemas en las diferentes fases del proceso constructivo: fallos en el proyecto, en la ejecución o en el uso y/o mantenimiento inadecuado del edificio. O bien porque las condiciones en las que éste se encontraba hasta el momento han cambiado, como puede ser: la modificación del nivel freático, la rotura de alguna canalización, una intervención sobre el edificio que haya cambiado su comportamiento, etc.

A continuación vamos a explicar de manera general los tipos de humedades antes los que nos podemos encontrar dando algunas claves que nos pueden ayudar a identificar ante cuál de ellas estamos.

Sin embargo, el tema de las lesiones en edificación no es una ciencia exacta y siempre hay que analizar cada caso concreto sin dejarse llevar por ideas preconcebidas y barajar siempre todas las opciones. Hay tantas causas como casos haya, y habrá que tener en cuenta además los acontecimientos que hayan tenido lugar en la historia del edificio y en su entorno inmediato.

Dicho esto, podemos distinguir entre cinco tipos de humedades:

  1. De obra
  2. Filtración
  3. Condensación
  4. Capilaridad
  5. Accidentales

Humedad de obra

Este tipo de humedades aparecen inmediatamente después de terminar la obra y por ello claramente identificables. Son consecuencia de que realizamos fábricas “húmedas”, es decir, nuestro proceso constructivo necesita del aporte de agua. Esta agua debe evaporarse, y si no dejamos secar el soporte antes de aplicarle un revestimiento que impida que se libere el agua, aparecerán manchas de humedad, eflorescencias, abombamiento y/o desprendimiento de la pintura.

Por ello, antes de pasar a la siguiente “fase”, debemos comprobar la humedad del material y cerciorarnos que ésta es menor o igual a la “humedad de equilibrio” del mismo; siendo la humedad de equilibrio un contenido de humedad tal al cual el material capta humedad del ambiente a la misma velocidad que la libera. Para ello podemos utilizar un higrómetro.

 

Humedad de filtración

Son consecuencia de la penetración de agua desde el exterior hacia el interior del cerramiento por causa de la lluvia. El agua penetra en el interior o simplemente llena los poros superficiales sin profundizar en el elemento, dependiendo de la estructura porosa del material, la presión del agua y de si ésta está combinada con viento. Por tanto, estas humedades pueden ser tanto interiores como exteriores.

Con carácter general, el agua puede acceder por su estructura porosa, preferentemente por huecos mayores a 0,5 mm. Por la presencia de  grietas o fisuras (de constitución capilar), juntas constructivas o de dilatación mal resueltas o selladas, o si las llagas entre ladrillos no están completamente llenas de mortero debido a una mala ejecución de la fábrica.

Humedades infiltración

 

Cuando el agua adsorbida en el muro se deposita en el fondo de la cámara puede producirse lo que se conoce como Humedad de adsorción o microcapilaridad y se manifestará en la parte interior e inferior del cerramiento. Se llama así porque el agua ascenderá por capilaridad en la hoja interior del cerramiento.

Aparte, son muy comunes los casos que se presentan a continuación, entre otros, por causa de un mal diseño en la fase de proyecto o mala ejecución. Generalmente afectan a los denominados “puntos singulares” por el Código Técnico de la Edificación:

filtracion tipos

 

  1. Remates superiores y antepechos. Puede producirse la filtración por encontrarnos ante alguno de los siguientes problemas: ausencia de albardilla o insuficiente en cuanto a impermeabilización, las juntas entre las distintas piezas no son estancas o están muy separadas entre ellas, la albardilla no vuela lo suficiente por ambos lados. El agua entra bien desde arriba en la totalidad del elemento, bien por los bordes o bien por las juntas entre piezas, dependiendo cual sea el problema, entre los expuestos, causante de la filtración.

 

  1. Cubierta. El agua también puede filtrarse a través de su cubierta, sobretodo en el encuentro con el pretil de la misma. En este punto es común que la impermeabilización no esté prolongada en el paramento vertical y por tanto se filtre y afecte tanto al propio antepecho como al interior de la vivienda.
  1. Aleros, cornisas u otros elementos horizontales salientes más de 20 centímetros. En estos puntos el agua se acumula en períodos de lluvia, y en ocasiones no están resueltos como cubiertas en su encuentro con el plano de fachada, por lo que el agua se filtra hacia el interior, como ocurría en el punto anterior. El elemento puede no tener una adecuada pendiente, o el material de acabado no se prolonga en su extremo (o no lo suficiente) y no cuenta con goterón en su borde. Además, puede producirse lo que también llamamos microcapilaridad, cuando el agua acumulada por la mala evacuación asciende debido al acabado exterior poroso del cerramiento (enfoscados o revocos de mortero), o a los propios materiales que conforman el muro (ladrillo, piedra, etc.), y se crea una mancha de humedad en la parte baja del elemento afectado.

CORNISA

 

  1. Encuentro de terraza con cerramiento vertical, cuyo encuentro con la fachada está mal resuelto. Ocurre lo mismo que en el punto número 2.

 

  1. Extremo de balcones. Cuando está terminado con un murete, que supone un límite para la evacuación del agua de lluvia que cae en el balcón, se suele resolver con una gárgola, muchas veces de sección o pendiente insuficiente, que no da servicio a toda el agua que debe abarcar, o simplemente se obstruye por la presencia de hojas secas, por ejemplo. Esta acumulación de agua provocará la filtración a través del muro en dicho encuentro. También puede ocurrir que la gárgola no sobresalga lo suficiente y se manche la fachada.
  1. Ventanas. Su propia carpintería debe ser estanca, pues si no, se produce la entrada del agua de lluvia si esta va a acompañada de viento. La ventana es un punto débil, más si tenemos en cuenta que se produce un encuentro entre materiales distintos, y que si tienen un sellado inadecuado, o este se ve deteriorado, se convierten en una fuente de entrada de agua. Otro punto de entrada puede ser el dintel, que debe contar con un goterón para que el agua que resbala por la fachada no se introduzca hacia el interior. Por otro lado, el alfeizar de la ventana debe estar prolongado 2 cm en el cerramiento para que el agua no se filtre en este punto.
  1. Arranque de muros o zócalos. Filtraciones por salpicadura de agua de lluvia en aceras. Juega un papel importante la impermeabilidad del material del zócalo.

Arranque de muro

Humedad de capilaridad

Expliquemos en primer lugar en que consiste la capilaridad. Cuando introducimos un tubo en agua vemos como esta última sube. Esto es debido a que la fuerza de cohesión entre sus moléculas es menor a la adhesión del líquido con el material por el que asciende. El agua seguirá subiendo hasta que la tensión superficial con el tubo se equilibre con su peso.

En edificación, este fenómeno hace que el agua ascienda por los poros de los materiales que están en contacto con el terreno, debido a la inexistencia de impermeabilización en la base del muro.

Estas humedades pueden aparecer bien porque haya variado la altura del nivel freático y ahora la cimentación está en contacto con el agua, o por la acumulación de agua en este punto porque la pendiente de pavimentos o soleras es inexistente, insuficiente o se ha deformado, entre otras causas.

Se puede identificar porque se encuentra en la base del cerramiento y sigue una línea más o menos paralela al terreno. La altura de esta línea respecto al suelo dependerá del material y de cómo esté revestido el muro.

CAPILHumedades capilaridad

 

¿Por qué depende del material? Que el líquido suba en mayor o menor medida está determinado principalmente por el diámetro del poro del material del que está compuesto. A menor radio mayor es la ascensión del agua sobre el elemento.

También dependerá de cuan fácil tenga el acceso al aire libre, que favorece su evaporación. Por ejemplo, en el caso del ladrillo cara vista el agua que sube a través del muro consigue evaporarse antes, por su contacto directo con el aire, que si estuviera revestido (a no ser que se hayan utilizado morteros porosos). La existencia de zócalo o azulejos interiores también conllevará una mayor subida de la humedad al no favorecerse la evaporación.

A veces la humedad va acompañada de manchas blancas en la superficie del material. Esto es debido a que el agua arrastra sales de la cal del cimiento, mortero, ladrillo, etc. y al evaporarse ésta las sales quedan depositadas en superficie. Lo adecuado sería hacer un ensayo para saber qué tipo de sales son para darle un tratamiento adecuado.

Cuando la cristalización de las sales se produce en el interior del cerramiento, el aumento de volumen que este fenómeno conlleva produce la rotura del material. A esto fenómeno se le llama criptoflorescencia.

eflorescencias

 

Humedad de condensación

La humedad de condensación se produce porque en un determinado momento el vapor de agua que hay en el interior de un recinto se satura.

¿Por qué ocurre esto?

En general es un fenómeno que suele darse en invierno debido a las bajas temperaturas exteriores, y aparecen en el “elemento barrera” exterior-interior, el cerramiento.

Ya que debido a la presencia del muro se impide el equilibrio entre ambos espacios, se produce un flujo de vapor de agua desde el lado con mayor presión (interior), al de menor presión (exterior).

El vapor irá atravesando los diferentes materiales que normalmente componen la fachada e irá perdiendo presión hacia el exterior, pero a su vez las temperaturas irán disminuyendo. Puede ocurrir que durante este proceso la temperatura alcance la temperatura de rocío.

abaco 2

 

En función del punto del recorrido donde se alcance esa temperatura podremos distinguir entre dos tipos de condensaciones: superficial e intersticial.

tipos de condensaciones

Este tipo de humedades suele darse en viviendas donde no hay una adecuada ventilación: apartamentos de playa, casas cerradas, trasteros o armarios. En general, sitios donde no se favorece una renovación de aire que elimine ese vapor de agua que finalmente decide escapar a través del muro.

También es común que la sustitución de carpinterías por nuevas (mucho más estancas) en viviendas de construcción tradicional, conlleve la aparición de humedades de condensación porque no se ha tenido en cuenta la liberación de vapor que se daba a cabo a través de las rendijas de las ventanas anteriores, y no se ha complementado con algún tipo de ayuda a la salida del vapor.

 

  • Condensación superficial: se caracterizará porque en el interior del recinto habrá una humedad elevada y puede venir asociada a la aparición de hongos. Se produce debido a una elevada presión de vapor en el interior del recinto. Este exceso puede estar provocado por varios motivos: alta producción de vapor en locales como baños, cocinas, etc., materiales de acabado muy impermeables como azulejos o vidrio que hace que el vapor se condense en su superficie, o ambas a la vez. En invierno es muy común ver como el vapor se condensa en la ventana e incluso se forman gotas en la carpintería inferior, que finalmente acaban en el antepecho, si no cuentan con un sistema de recogida.

agua en vidrio

 

También pueden producirse en otros locales con menor presión de vapor como dormitorios o salones como consecuencia de un mal aislamiento térmico (y por tanto, bajas temperaturas en el interior), o porque se están realizando actividades que provocan un exceso de humedad (tender la ropa, planchar, etc).

Aparecen en la parte superior del muro y/o alrededor de “puntos fríos”.

condensación

Y es que las zonas más susceptibles de aparición de condensaciones son aquellas que se encuentran más desprotegidas de aislamiento térmico: los puentes térmicos.  El contorno de huecos (jambas y dinteles) o las cajas de persianas son dos ejemplos.

 

  • Condensación intersticial: es aquella que como hemos visto se da dentro del muro. La manifestación de este tipo de humedad serán manchas al exterior, posiblemente acompañadas de eflorescencias, hongos, desprendimientos.

Esta condensación puede existir simultáneamente con la condensación superficial, ya que aunque se produzca la condensación interior, puede seguir pasando vapor a través del cerramiento.

De igual modo suelen ser corrientes en puentes térmicos, ya que en ellos se llega antes a la condensación del vapor, debido a su inferior capacidad de aislamiento.

Por ejemplo, el encuentro del cerramiento con cantos de forjado o pilares que invaden el cerramiento y que inevitablemente interrumpen el aislamiento. Muchas veces podemos ver marcada perfectamente la estructura del edificio en fachada en forma de humedad o manchas de sales.

intersticial

Otro tipo de condensación intersticial es aquella que aparece en los lugares por los que pasan las conducciones de agua fría o simplemente metálicas, sobretodo en tabiques, ya que en este recorrido de la tubería la temperatura es más baja que la del resto del paramento y se ve favorecida la codensación del vapor de agua. Ocurrirá en tabiques que separen dos estancias con diferente de presión vapor: aseos-habitación, cocina- comedor, etc.

 

  • Condensación higroscópica: independientemente de lo explicado anteriormente hay un tercer tipo de condensación que se produce a causa de las sales que quedan en la superficie del material por haber sufrido humedades de capilaridad o filtración. Esto sucede, si al intervenir en ellas no hemos picado las paredes y eliminado las sales.

Estas sales absorben la humedad del ambiente y “mojan” el muro, pues tienen gran capacidad de adsorción.

Ya que las humedades aparecerán en la misma zona que las anteriores podemos confundirnos y creer que estas han vuelto a aparecer. Una forma de asegurarnos si se trata de este tipo de humedades es levantar el acabado; si está seco más al interior del muro, se tratará de una condensación higroscópica, por el contrario, si la humedad aumenta hacia el interior estaremos ante otro tipo de condensación o humedad.

Humedad accidental

Su origen puede deberse a roturas de conducciones de agua o desagües de instalaciones. Son manchas con forma de nube, más oscura en el centro y más clara en los extremos, o manchas lineales que claramente marcan la dirección del elemento causante del daño.

Es relativamente fácil encontrar el origen de la humedad debido a esta mayor intensidad de color. Esta característica es la que también nos puede ayudar a no confundirla con una humedad de condensación intersticial por la presencia de una tubería.

Una vez hecho un diagnóstico pasaríamos a eliminar la causa que está provocando la lesión.

En próximas entradas hablaremos de cómo podemos solucionar todo este tipo de humedades.

2 comments on “Lesiones en cerramientos relacionadas con la presencia de agua. Humedades. Diagnóstico.
  1. Pingback: Humedades en cerramientos.Reparación-Rehabilita y ReformaRehabilita y Reforma

  2. Pingback: Humedades de capilaridad. Reparación - Rehabilita y ReformaRehabilita y Reforma

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *